
Basada en el bestseller de Valerio Manfredi.
Roma, 476 después de Cristo. El Imperio Romano, una poderosa fuerza durante casi 500 años, está amenazado. Esta historia empieza con la apasionante captura del joven Romulus Augustus (Thomas Sangster).
En la víspera de la ceremonia de coronación que convertirá al joven de doce años Romulus Augustus en emperador, el general bárbaro Odoacer (Peter Mullan) llega a Roma para cerrar un acuerdo con Orestes (Iain Glen). Odoacer, considerándose merecedor de una justa recompensa por la década de apoyo a las legiones romanas del este, se muestra exigente ante el Imperio Romano. Pero Orestes se niega a sus peticiones. El día de la coronación, cuando Roma se reúne para asistir a la ceremonia, Ambrosinus (Ben Kingsley), el chamán mentor y tutor de Romulus, predice peligro. Orestes está preocupado por la seguridad de su hijo y nombra a Aurelius (Colin Firth), de la cuarta legión, su guardia personal. Esa noche, Aurelius y sus legionarios se enfrentan al peligro: Odoacer y su ejército han vuelto a Roma. Con un estruendo ensordecedor el ejército bárbaro toma la ciudad. Estalla una batalla, los despiadados invasores no muestran compasión y ríos de sangre surcan la ciudad. Asesinan salvajemente a Orestes y capturan a Romulus y a Ambrosinus en la ciudad fortificada de Capri. Ahí, Romulus encuentra la mítica espada del César con la profecía: "Un filo para defender, otro para vencer. En Britania fui forjada para ser empuñada por aquél que esté destinado a reinar.”